Sobre Mariano Larralde
Su historia tiene sus raíces en su pueblo, Rauch, y en la biblioteca de la abuela Rita: un lugar mágico que olía a papel viejo y humedad. Libros como Walden, de Thoreau, y En el camino, de Jack Kerouac, encendieron una chispa que lo acompañaría para siempre: las ganas de descubrir qué hay más allá del próximo horizonte.
En la Escuela Técnica Islas Malvinas aprendió las bases del diseño, dibujando planos con lapiceras de tinta sobre un tablero.
Durante esa etapa, empezó a experimentar con la creación visual, diseñando pósters para las fiestas de fin de curso, con las que recaudaban fondos para el viaje de egresados a Bariloche.
El encuentro con el destino
Ese viaje a Bariloche se convertiría en un punto de inflexión. Una noche fría caminaba con su grupo de amigos cuando, en un banco de una plaza, encontró una cámara Kodak olvidada.